sin excusas

Excusas y éxito

Las excusas son como el aire, te rodean a donde quiera que vayas.

Cuando le preguntes a un niño de seis años por qué no hizo su tarea, puede que responda “se me olvidó”.

Cuando le preguntes a un empleado o compañero de trabajo por qué el proyecto no ha sido terminado puede que responda, “no sabía que era prioridad” o “no he tenido suficiente tiempo”.

Cuando le preguntes a un político por qué no ha cumplido con sus promesas de campaña recibirás una respuesta de media hora explicándote por qué la culpa es de todos menos suya.

La mayoría de las excusas vienen en forma de explicaciones de por qué ciertas acciones específicas no se realizaron. Por ejemplo, la pregunta de por qué llegaste tarde al trabajo puede ser respondida, “porque la alarma de mi despertador no sonó”.

Hubo una acción específica que necesitó ser realizada, en este caso llegar temprano al trabajo, y cuando no se realiza inevitablemente seguirá una excusa. Estas son las formas más comunes de excusas porque cuando las responsabilidades que deben llevarse a cabo no se realizan la gente quiere una respuesta.

Las preguntas difíciles

Rara vez son excusas para explicar complicaciones en la vida porque, francamente, la gente es demasiado educada para hacer las preguntas difíciles. “¿Por qué no eres exitoso?” o “¿por qué no has vivido a tu máximo potencial?” o “¿por qué no eres feliz?” son preguntas que nunca se han hecho a la mayoría de las personas.

Mientras estas preguntas son hechas directamente a muy poca gente, estas son frecuentemente las preguntas que las personas se hacen internamente y se responden a ellos mismos con las excusas más comunes. Cuando alguien no es exitoso, muchos culparán a sus padres, al sistema educativo, a su jefe, a sus compañeros de trabajo, a su esposa y a cualquier persona que se haya cruzado en sus vidas y no haya contribuido a su éxito.

Culparán a instituciones que por alguna razón crearon reglas o leyes que les impidieron ser exitosos. Culparán a la falta de tiempo en sus vidas, como si por alguna extraña razón el tiempo sólo les dio 16 horas al día en lugar de 24. Culparán a cualquier cosa sobre la tierra excepto a sus propias acciones de por qué no han alcanzado sus objetivos.

El por qué no has alcanzado el éxito en tu vida no tiene nada que ver con tu inteligencia, situación u oportunidades que se te han presentado. Son incontables las historias de personas que han alcanzado más empezando con menos. Si no has logrado lo que quieres en la vida, entonces necesitas analizar no más allá de las decisiones y acciones que has tomado hasta ahora.

Si estás leyendo ésto y estás pensando, “si, tienes razón, pero mi situación es única” o “si, tienes razón, pero yo no tengo....”, o “si, tienes razón pero (pon la excusa que quieras)”, entonces simplemente seguirás el mismo camino que te ha llevado hasta donde estás ahora.

Es tiempo de convertirse en el tipo de persona que elimina las excusas y asume responsabilidad de sus acciones. Es tiempo de convertirse en esa rara persona a la que los demás miran hacia arriba y toman como modelo de responsabilidad y desempeño. Está dentro de ti lograr grandes cosas y asumir responsabilidad de tu situación actual, este sería un gran primer paso para empezar.

Mientras avanzas hacia tu meta de ser una persona libre de excusas, hazte las siguientes preguntas:

¿Realmente quieres ser exitoso?

Alcanzar el éxito requiere esfuerzo y determinación, cualidades que no son fácilmente creadas artificialmente. Con excepción de las personas más aferradas a sus ideologías, casi cualquiera tomaría el boleto ganador de la lotería si se lo dieran.

Casi todos declararían que quieren ser exitosos, pero pocos están determinados a poner el tiempo, energía y a hacer los sacrificios necesarios para alcanzar el éxito. ¿Qué es lo quieres alcanzar en la vida? ¿Cuáles son tus objetivos? Si el éxito es realmente algo que no deseas, entonces es poco probable que te topes con él.

¿A qué y quién has culpado por tus fracasos pasados?

Contestar honestamente esta pregunta te llevará a un nivel de conciencia que te hará sentir incómodo. ¿Te has quejado constantemente por la falta de tiempo? ¿Has pensado que si tuvieras un jefe diferente, o si tuvieras otro socio, o una esposa que te apoye más serías más exitoso?

Al identificar y analizar lo que has culpado en el pasado estarás dando un paso importante para eliminar la excusa de tu futuro. Si te descubres en el futuro pronunciando las mismas excusas, date un sape en la cabeza, sonríe hacia el exterior y felicítate por el hecho de que no eres más esa persona que culpa a los demás y a las circunstancias por lo que te sucede.

¿Cuáles han sido las excusas que no te han permitido avanzar?

Es probable que tengas una idea de negocio o algún área de interés en la que has dudado en avanzar. A lo mejor es una gran idea para una página de internet, o sabes que tu ciudad necesita un nuevo tipo de negocio que no está disponible. Tal vez estás interesado en bienes raíces y sabes que puedes ser exitoso pero no has dado el siguiente paso. Cualquiera que sea el área, lo más seguro es que sean las excusas que te has dicho a ti mismo las que te han impedido seguir adelante con tu idea o ambición.

Algunas de las excusas más comunes que impiden a la gente dar el siguiente o el primer paso son la falta de tiempo, de recursos y de conocimiento específico. Cuando te descubras diciendo o pensando cualquiera de estas excusas que surgen cuando estás tentado a tomar acción hoy, simplemente recuerda esta frase:

"La palabra más destructiva de todas en la vida es mañana"

Nunca será el tiempo perfecto donde tendrás el tiempo y los recursos ilimitados, donde todo salga según lo planeado y donde aprendas todo lo que tienes que saber. Toma tu idea y corre con ella. Reemplaza las excusas con acciones y te sorprenderás con la transformación que empezará en tu vida.

  • Alejandra dice:

    Buenas tardes me quedo una duda, al momento de pedir refinanciamiento (una nueva hipoteca) usted plantea que nos quedaría una utilidad de 1.4 millones ya que 800 mil sería para pagar la hipoteca anterior y 200 mil sería la devolución de la inversión inicial, mi pregunta es porque se debe tomar como utilidad? Si en ese momento estaríamos adquiriendo una deuda de 2.4 millones

    • Alfonso dice:

      Hola Alejandra. La ganancia la obtuviste al comprar a un menor precio y con la apreciación de la propiedad. Lo único es que la ganancia está en el activo, no en efectivo. Si quieres disponer del efectivo es entonces cuando haces el refinanciamiento, y lo mejor todo es que obtendrás el efectivo libre de impuestos ya que no se produjo ninguna venta. Lo único que hiciste fue mover la ganancia del activo a efectivo, la ganancia ya existía.

  • Alejandra dice:

    Buenas tardes me quedo una duda, al momento en que pides el refinanciamiento (nuevamente una hipoteca) te quedas con una deuda de 2.4 millones de los cuales 800 mil se usan para pagar la deuda anterior y 200 mil para pagar la inversión inicial y 1.4 millones sobrantes y usted lo plantea como si fuera utilidad porque? Si aún hay una hipoteca de 2.4 millones por pagar!

  • Jorge dice:

    Me quedan algunas dudas que ojalá puedan ayudarme a resolver:
    Cuando habla el texto citado aquí, de planes financieros para cada objetivo, cómo hacemos eso? Nos sentamos a echar números, hacer un balance entre ingresos, egresos y el resto excedente ver en qué lo invertimos? Y además, supongo que creamos tres planes diferentes, pero solo seguimos uno, correcto?
    He tenido oportunidad de reunirme con asesores financieros en el pasado para revisar planes para contar con seguridad financiera, normalmente este tipo de reuniones siempre ha terminado en el intento de venderme productos a largo plazo, y solo una vez un producto de mediano plazo. Fuera de ellos, no he logrado encontrar algún asesor que aconseje hacer un tipo de inversión distinta.

    • Alfonso dice:

      Probablemente este artículo te puede aclarar un poco más tu duda http://retiratejovenyrico.com/planes-financieros-seguridad-comodidad-riqueza/. Crear un plan para tener seguridad puede ser ahorrar toda tu vida en tu fondo para el retiro para cuando llegue el momento tenga para vivir más o menos al nivel que tengo ahora, tener un seguro de gastos médicos para evitar la quiebra con una enfermedad grave, tener un fondo para emergencias, tener un seguro de vida y/o de invalidez para que a tu familia no le pase nada cuando tu no estés (eso es lo que los asesores financieros venden). Un plan para tener comodidad puede ser tener ingresos que te permitan tener lujos como una casa grande, carros del año, vacaciones deseadas, etc. Y un plan para ser rico puede ser crear negocios que te proporcionen el flujo de efectivo necesario para convertirte en inversionista. Ya todo depende de lo que busque uno.

  • esvin dice:

    muy Buena reflexion.. estoy interesado en emprender un negocio pero el dinero que tengo no es sufisiente ...me tengo que esforzar un poco mas para conseguirlo ...pero sin duda alguna que haber leido esto me aludara muchp

    • Alfonso dice:

      Muchos creen que para invertir se necesita dinero, Aunque es cierto, lo que no saben es que no tiene que ser nuestro dinero. Y eso es lo recomendable, que no sea nuestro dinero. Con educación financiera se entiende este concepto y cómo conseguir el dinero que uno necesita para sus inversiones.