Si puedes cambiar tu pensamientos puedes cambiar tu destino

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Unos dirán que nuestro destino está escrito, predeterminado por algo o alguien superior a nuestra propia comprensión. Otros dirán que el destino no existe, que uno es dueño de su propio destino, que el destino está en nuestra propias manos para hacer de él lo que queramos. Personalmente creo que cada quien crea su destino mediante las creencias, decisiones, planes y acciones que tomemos. Pero qué pasa si no sabemos qué decisiones tomar, si no sabemos si una decisión es la correcta o no, si nos va a llevar a donde queremos llegar? Peor aún, qué pasa si lo que creemos, lo que nos enseñaron y aprendimos no es lo correcto? Seguimos siendo dueños de nuestro destino?

El destino que queremos crear está ahora condicionado a lo que creemos que está bien o está mal, a que si lo que nos enseñaron y aprendimos está bien o mal. Esto me lleva entonces a concluir que para crear el destino que quiero primero tengo que saber si mis creencias y lo que me enseñaron y aprendí es el correcto o no.

El ser humano, como todos los animales, aprende en primera instancia de los padres. Aprendemos a sobrevivir en la vida viendo y haciendo lo que ellos hacen – ¿es correcto lo que ellos hacen? -. También nos proporcionan la enseñanza académica y profesional, vamos a la escuela a aprender un montón de información general que alguien dijo que debemos saber – ¿es eso lo que debemos aprender? -, y luego vamos a la universidad a aprender información ya más especializada para tener un oficio – ¿es eso lo que tenemos que hacer? -. Y si queremos prepararnos más aún, entonces nos especializamos más con una maestría y luego rematamos con un doctorado – ¿teniendo un postgrado vamos a ser mejor que los demás?

El que puede cambiar sus pensamientos puede cambiar su destino

Todas estas “enseñanzas” nos crean paradigmas que muy probablemente nos crearán un destino muy diferente al que realmente queremos. Nos quitan la capacidad de pensar y de hacer lo que nos gustaría hacer y nos llevan a hacer lo que alguien más quiere que hagamos.

Si la juventud supiera… y la vejez pudiera

No es que me arrepienta de lo que he hecho hasta ahora en mi vida, pero viendo en retrospectiva, si me hubiera gustado hacer algunas cosas diferente. La madurez como persona te lleva a cuestionar todo este tipo de creencias y te hace pensar. El pensamiento es el arma más poderosa con la que cuenta el ser humano. Pensar te lleva cambiar tus creencias y cambiar tu creencias te llevarán finalmente a crear el destino que tu quieres.

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About The Author

Alfonso Meneses

No soy rico y no me he retirado aún, pero de una cosa estoy seguro, no quiero terminar mis últimos años con la necesidad de seguir trabajando o dependiendo de una pensión para sobrevivir. Para poder lograrlo primero tengo que cambiar mi forma de pensar y en consecuencia de actuar, de eso se trata este blog y es lo que me gustaría compartir con uds. para que juntos emprendamos este viaje.

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